En Nepal existe una mujer que tiene tres esposos y cuatro hijos y, según afirma, vive muy feliz en su aldea. Para Tsepal y sus maridos (quienes se consideran como hermanos), esta situación no es complicada o rara, de hecho, ellos no sienten celos e incluso se tratan con marcada fraternidad. A su modo han aprendido a llevar una vida feliz.

Quizá para otras culturas, esta situación no sería posible; sin embargo, en Nepal la poliandria es normal (y de hecho ya una tradición), es decir, una mujer puede casarse con varios hombres sin que sea criticada o juzgada por la sociedad.

 Así, los esposos viven bajo el mismo hogar y se organizan en las actividades diarias, ya sea en el trabajo o en la casa, de hecho, en el caso de Tsepal, cuando quiere tener intimidad con alguno de sus esposos, sólo le sonríe y lo llama para que vaya con ella. Cada uno tiene su momento y los demás respetan dicha situación, sólo el mayor es quien puede estar con ella en el momento que quiera, los demás se rigen bajo una planeación y organización definida.

 El más joven afirmó que no había tenido experiencias sexuales previas a este matrimonio compartido y que Tsepal sería la primera mujer (en la intimidad) de su vida.

 Tsepal comenta que el tener múltiples maridos es bueno porque sus esposos aportan dinero para la manutención de los hijos y así no se ve tan limitada al pagar su alimentación o estudios. Además, emitió un mensaje para las mujeres de otros lugares: «Mujeres extranjeras, tener tres maridos es realmente lo mejor, así toda la familia puede estar junta y nosotras las mujeres nos hacemos más ricas».