Tanto en la ficción como en la vida real, hay personas que luego del rompimiento mantienen una buena comunicación con su ex. Y no es que esté mal, pues todo está supeditado básicamente a cómo concluyó la relación o, en algunos casos, a qué tanta dependencia del uno del otro siga existiendo a pesar de que ya tengan nuevas parejas. Es decir, no permiten avanzar del todo en sus emociones o cerrar ciclos importantes en su vida.

De acuerdo con una encuesta de la NBC, el 48 % de la gente conservaría una amistad luego de «romper» con su pareja. Al respecto, la psicóloga Nina Antwood advierte que sostener una relación amistosa con un ex puede ser un reto y «podría» impedir nuestro crecimiento emocional, pues no asumimos la pérdida total y sólo suavizamos la separación.

Existen dos posibilidades: todo puede salir bien o quizá las cosas no sean satisfactorias. Por eso, la gente madura procura evitar el pensamiento ilógico (volver con un ex es uno de éstos); pero también consideran otras cuestiones como las que te diremos a continuación.

Cierran círculos: Si no cierras un círculo, podrías pasar mucho tiempo pensando que «romper» no fue un adiós definitivo, más aún si conservas una relación de amistad. La gente madura cierra ese capítulo para concluir una relación completamente, liberando así su mente de dudas o especulaciones, es decir, se alistan para continuar su vida.

Afrontan la soledad: Muchas personas conservan una amistad con un ex por sentimentalismo y para no sentir que han perdido algo que en cierta etapa les hizo feliz. Sin embargo, el enfrentar el hecho con madurez te permite abrir los ojos, ser realista sobre tu vida y darte cuenta de que a veces la soledad es necesaria para pensar en lo ocurrido, relajarte y continuar.

Miran hacia adelante: Quizá el sentimiento continúe por un tiempo, pero saben que mirar al pasado no es lo mejor, es decir, está bien mantener un recuerdo, pero no que éste se apropie de tu tiempo y evite tu avance. La gente madura ve hacia el futuro y sabe que miras atrás sólo ralentiza sus próximos objetivos.

Reconocen que el vínculo, terminó: Al concluir una relación, también se «rompe» la conexión que los unía y, por lo tanto, ya no hay razón para mantener presente a la otra persona. Cuando el tiempo concluye en una relación, no hay sentido en mantenerse como «amigos», ya que dicho vínculo ya estaría dañado de inicio.

Evitar incomodidades: Una persona madura tiene claro que conservar a un ex en su vida, podría provocar problemas o incomodidades tanto entre ellos, como con próximas parejas. Para evitar ese tipo de situaciones, muchas personas prefieren no mantener a sus exparejas como amigo.

Alejarse completamente de alguien con quien se compartieron sentimientos y experiencias puede ser difícil y cada persona lidia con ello de distinta manera. Algunos decidirán conservar al ex como amigo y tal vez todo marche realmente bien; pero también puede ser desastroso. Así que toma tu tiempo y decide qué es lo mejor para ti.