La figura materna es muy importante para el crecimiento de los hijos, tanto en ámbitos personales o académicos, así como también en cómo se desarrolla en el comportamiento interpersonal dentro y fuera del núcleo familiar.

 Durante los primeros meses de la vida, madre e hijo establecen un contacto corporal y visual, logrando un vínculo único y especial. A continuación, te daremos algunos tips que pueden ayudarte a fortalecer y desarrollar las competencias de tus hijos.

Especifica límites

Como padres, todos queremos que nuestros hijos sean felices, pero no significa que hagan lo que quieran sin que haya consecuencias. Es necesario trazar límites y especificar reglas para que los niños conozcan sus deberes y responsabilidades, así como también para que ellos puedan adaptarse mejor a la sociedad actual. Por supuesto, las normas necesitan ser claras, equitativas y siempre tomando en cuenta la edad de los menores.

 Escucha siempre

Pon atención en lo que tus niños te dicen, pero también mantente atenta de lo que sienten o piensan. Es decir, considera sus sentimientos, emociones, gestos, ideas, creencias y demás formas de expresión verbal y no verbal.

Permite la expresión

Validar las emociones y aceptarlas, es clave para el bienestar de los niños. Esto les perite expresar sus sentimientos y emociones en lugar de rechazarlos. Recuerda que las emociones no desaparecen por sólo reprimirlas, al contrario, pueden almacenarse y salirse de control. Lograr un buen manejo emocional es clave para tu propio bienestar y el de tus hijos.

Mantén una sólida comunicación

Entre más eficiente y eficaz sea la comunicación que tengas con tus hijos, se generará un mejor vínculo que abrirá la puerta a la confianza. Esto les facilitará el expresarse libremente contigo, pues más que una figura de autoridad, te verán como un amigo con quien pueden dialogar de cualquier tema y encontrar el apoyo o consejo adecuado.

Desarrolla su autonomía

Es importante dar las herramientas necesarias a los niños para que puedan valerse por sí mismos y así puedan desarrollar sus capacidades para enfrentar la vida adulta. Por lo tanto, sobreproteger a los hijos no es la mejor idea.

Disfruta la experiencia

Ser madre o padre es una experiencia inigualable y cada familia lo experimenta de distintas maneras; pero lo que es un hecho es que se debe disfrutar de cada momento y dar todo el amor y apoyo a los hijos, pues es cuando más nos necesitan. Trata de enseñarles todo lo que puedas, pero también aprende de ellos y siempre mantengan una comunicación abierta, pues como dijimos antes, es la manera más práctica de lograr un vínculo saludable y un ambiente de confianza y honestidad.